La Escuela de Gobierno PUCP acompaña a Cusco en la construcción de su hoja de ruta al 2040
La Municipalidad Provincial del Cusco lanzó oficialmente el proceso de elaboración de su Plan de Desarrollo Local Concertado (PDLC) al 2040, en un evento que convocó a autoridades distritales, representantes de entidades públicas y privadas, organizaciones de sociedad civil, academia y población en general. El acto contó con la participación de Flavio Ausejo, especialista en gestión pública y planificación estratégica territorial y director de Educación Continua de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la PUCP.
La ponencia explicó que la planificación es una herramienta viva, construida de abajo hacia arriba, con el objetivo común de mejorar la calidad de vida de todos los cusqueños. El PDLC al 2040 representa una oportunidad de conectar las decisiones del presente con el bienestar de los ciudadanos de hoy y de quienes habitarán el territorio en 15, 20 y 30 años. Otro concepto central de la exposición fue la gobernanza, presentada no como estructura formal sino como la práctica colectiva del esfuerzo de ponerse de acuerdo. Sin gobernanza, advirtió Ausejo, ningún plan puede prosperar.
Asimismo, identificó uno de los problemas estructurales más persistentes del Estado peruano: la confusión entre gasto y resultado. Cuánta plata se gastó no es lo mismo que la mejora de la vida cotidiana de las personas. El plan, en cambio, propone una lógica de valor público – seguridad para caminar de noche, educación que se traduce en aprendizaje real, acceso efectivo a servicios básicos – como medida real del éxito de la gestión. En ese sentido, se busca un cambio de paradigma:
«Tenemos que pasar a esta lógica de creación de valor público consistente con los objetivos del país. ¿Qué logramos cambiar en la vida del ciudadano? Es cierto que el Estado peruano ha avanzado bastante en este cambio de paradigma, pero este es un proceso en marcha», afirmó Ausejo.
La articulación entre entidades y la participación activa de la ciudadanía son, en ese marco, condiciones indispensables. Enfrentar desafíos como la anemia infantil, la calidad de los servicios básicos, la sostenibilidad ambiental y la competitividad económica de la provincia requiere que distintos niveles de gobierno, sector privado y sociedad civil actúen de manera coordinada y con objetivos compartidos.
En ese sentido, el proceso que ahora comienza convoca a toda la sociedad cusqueña. Se realizarán talleres participativos, y la construcción del plan dependerá precisamente de esa participación activa. Como subrayó el economista Owen Salas en la clausura del evento: «El Cusco es diverso, y esa es nuestra mayor fortaleza.» El verdadero trabajo, concluyó, recién comienza.
Galería de fotos



