La Escuela de Gobierno PUCP inaugura el Programa de Gobernabilidad e Innovación Pública 2026 con un llamado a transformar el Estado desde adentro
512 profesionales de distintas regiones del país dan inicio a un programa que combina formación multidisciplinaria, laboratorio de proyectos y una red regional de más de 7.000 egresados.
La Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica del Perú dio inicio a la edición 2026 del Programa de Gobernabilidad e Innovación Pública (PGIP), en una ceremonia que reunió a autoridades académicas, especialistas e investigadores en gobernabilidad y participantes convocados desde todas las regiones del país.
La directora de la Escuela de Gobierno, Roxana Barrantes, abrió el evento dirigiéndose a los participantes y destacó que no llegaron por azar, sino por su trayectoria y su potencial para incidir positivamente en sus instituciones y territorios. Asimismo, los convocó a ser protagonistas de la transformación que el país necesita. “Frente a la crisis, la respuesta no puede ser la parálisis. Tiene que ser la innovación con valor público”, afirmó.
El especialista Flavio Ausejo, director de Educación Continua y coordinador del programa, subrayó que ingresar al PGIP significa integrarse a una comunidad más amplia: la de los egresados de la Escuela de Gobierno y la red CAF en América Latina. Destacó también el componente interdisciplinario del programa y cómo representa una oportunidad única para convertir diagnósticos complejos en propuestas concretas de mejora institucional.
La alianza estratégica con CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, activa desde 2003 y con más de 7.290 egresados formados en la región, es un pilar del programa. Christian Asinelli, Vicepresidente Corporativo de Programación Estratégica de CAF, presente mediante video, destacó que el PGIP es uno de los mejores programas de su tipo en América Latina, con participantes de 24 países de América Latina y el Caribe.
Conversatorio inaugural: el Estado que el Perú necesita construir
El momento central de la ceremonia fue el conversatorio «Perú 2026–2031: ¿Qué Estado necesitamos construir para gobernar en tiempos de incertidumbre?», moderado por Flavio Ausejo y protagonizado por tres voces de referencia en el análisis político y la gestión pública peruana.
La Dra. Violeta Bermúdez, magistra en derecho constitucional, especialista en democracia y gobernabilidad, y expresidenta del Consejo de Ministros, abrió identificando como desafío central la recuperación de la confianza y la legitimidad institucional. Una década de crisis sucesivas, señaló, ha desmoralizado tanto a la ciudadanía como a quienes trabajan desde dentro del Estado.
En ese marco, planteó que una de las prioridades del nuevo gobierno debe ser recuperar la capacidad estatal y retomar la ruta del servicio civil: sin profesionalismo en el servicio público, advirtió, las buenas voluntades causan grandes desastres. Subrayó, además, que toda solución innovadora debe partir de un análisis territorial profundo que reconozca la diversidad del país y que la innovación no se reduce a tecnología: incluye soluciones creativas, adaptadas al contexto, con resultados visibles y rendición de cuentas.
El Dr. Eduardo Dargent, politólogo y doctor en ciencia política por la Universidad de Texas en Austin, identificó como urgencia inmediata limitar el daño institucional acumulado y recuperar la conducción macroeconómica. Enfatizó que la innovación en el Perú debe tener un énfasis fuerte en implementación, puesto que las políticas bien diseñadas pierden impacto si las capacidades para ejecutarlas están ausentes.
El Dr. Martín Tanaka, doctor en ciencia política por FLACSO México, aportó una lectura sobre las condiciones políticas en las que opera la innovación. Tomando como referencia el concepto del «dilema del político» (la tensión entre construir Estado y retribuir lealtades partidarias), advirtió que la mejora de la gestión pública dependerá en gran medida de si el nuevo gobierno entiende cuál es el papel que le corresponde desempeñar.
Frente a ese contexto potencialmente adverso, llamó a construir legitimidad más allá del sector público y formar alianzas con la sociedad civil, la academia, los medios y la cooperación internacional como escudos para iniciativas innovadoras orientadas al bien común. Sostuvo que los proyectos de innovación deben ser, al mismo tiempo, resistentes a la politiquería e insertos en procesos políticos reales, porque de lo contrario no se traducirán en cambios.
Un compromiso con la innovación en gestión pública
El conversatorio cerró con un mensaje compartido de que la innovación pública no es un ejercicio académico ni una aspiración de largo plazo. Es una necesidad urgente que puede, y debe, ocurrir desde cualquier nivel del Estado: una municipalidad, una escuela rural, un programa social.
El PGIP 2026, con sus 150 horas académicas, su laboratorio de proyectos aplicados y su comunidad de egresados a escala regional, se presenta como el espacio donde ese compromiso puede convertirse en propuesta concreta.
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